PRENSA MINAAMP- En un emotivo encuentro realizado en el campamento transitorio del Escuela Nacional Bolivariana Santa Eduvigis, la Ministra del Poder Popular para los Abuelos y Abuelas de la Patria, Magally Viña, acompañó a los Adultos Mayores con un mensaje de sanación, esperanza y compromiso inquebrantable.
Con los corazones unidos en oración y la mirada puesta en la sanación del alma, el campamento transitorio instalado en la Escuela Nacional Bolivariana Santa Eduvigis abrió sus puertas para albergar una conmovedora prédica en honor a las víctimas del doble sismo del pasado 24 de junio en el país. Este encuentro sagrado se transformó en un abrazo colectivo de fe y esperanza, dedicado especialmente a reconfortar a los pilares más amados de las familias venezolanas: nuestros Abuelos y Abuelas.
La ceremonia estuvo marcada por cantos de alabanza, oraciones sentidas y un mensaje de lleno de fe. Entre lágrimas, abrazos y promesas de reconstrucción, se recordó que la fe es la fuerza divina que levanta a los pueblos en los momentos de mayor dificultad.
Durante estás labores se ha destacado de manera muy especial la presencia de la Ministra del Poder Popular para los Abuelos y Abuelas de la Patria, Magally Viña, quien ha permanecido en el territorio desde el primer momento, brindando una atención que trasciende lo material para tocar lo humano y lo espiritual.
El evento civil y religioso también fue propicio para resaltar la respuesta inmediata, solidaria y amorosa del Gobierno Nacional. Tras el doble sismo, la prioridad absoluta del Estado venezolano ha sido garantizar seguridad, salud y estabilidad emocional de los Adultos Mayores, quienes hoy se encuentran resguardados de forma digna en este campamento transitorio.
La gestión del Gobierno Bolivariano ha demostrado que la protección social a la vejez no es solo una política de Estado, sino un acto de justicia social y un mandato del corazón. En La Guaira, el dolor se ha transformado en fortaleza gracias a la unión entre el pueblo, sus líderes y la fe inquebrantable en un futuro de paz.
La prédica culminó con una emotiva plegaria por las víctimas, una acción de gracias por la vida de los sobrevivientes y un compromiso renovado de seguir protegiendo a los Abuelos y Abuelas de la Patria con el amor más puro.









